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Los 12 puntos a revisar antes de comprar un coche usado

puntos a revisar en un coche usado

Antes de tomar tu decisión de compra respecto a un coche usado, es fundamental que conozcas el estado de los 12 puntos clave del vehículo.

Tómate esta revisión como una inversión, pues te llevará tu tiempo y quizá algo de dinero si tienes que recurrir a algún servicio profesional, pero te aportará los siguientes beneficios:

  • Son datos indispensables en tu decisión de compra, pues en caso de ser engañado, la compra del vehículo pasará de ser una inversión a ser un gasto.
  • Invertirás en seguridad, pues probablemente ese vehículo te transportará a ti y a miembros de tu familia.
  • Además, te permitirá detectar pequeños problemas con los cuales puedas negociar una reducción en el precio de compra.

Así que vamos a conocer cuales son esos puntos básicos que hay que revisar, como tenemos que hacer para comprobarlos, y qué señales nos podemos encontrar de que algo no va como nos gustaría.

Empezando por el exterior del vehículo, nos fijaremos primero en la chapa, las defensas y las ruedas, así como la existencia de elementos no homologados.

Antes de entrar en el vehículo, revisaremos el cierre de las puertas y portones.

Después analizaremos otros elementos para los cuales ya nos hará falta entrar y encender el vehículo, a veces con ayuda de otra persona, como los faros, los sensores y el tubo de escape.

Ya en el interior del vehículo probaremos diferentes elementos desde el puesto del conductor, testearemos la dirección y comprobaremos que los datos que muestra el cuentakilómetros son reales.

Si tenemos los conocimientos adecuados, podemos mejorar nuestra revisión analizando algunos elementos de la estructura del coche.

Índice

  1. Chapa
  2. Defensas delantera y trasera
  3. Ruedas
  4. Existencia de elementos no homologados
  5. Cierre de puertas, capó y maletero
  6. Faros delanteros y traseros
  7. Sensores
  8. Tubo de escape
  9. Interior del vehículo
  10. Dirección del vehículo
  11. Cuentakilómetros
  12. Estructura del vehículo
La revisión de la chapa del vehículo nos da una idea del cuidado que ha recibido el vehículo por parte de su dueño, pues aunque puede haber recibido algún impacto, se verá si se ha preocupado de repararlo o, por el contrario, no ha considerado subsanarlo:
  • Señales de óxido o corrosión
  • Arañazos, que según la profundidad pueden llegar a alcanzar la chapa del vehículo, pudiendo derivar en futura corrosión.
  • Marcas de pinturas de otros vehículos u objetos.
  • Desigualdades en el tono de pintura, derivado de reparaciones sufridas.
  • Abolladuras
La revisión de los paragolpes trasero y delantero es fundamental para la seguridad. Aunque un parachoques estéticamente puede estar perfecto, existen unas piezas interiores que se rompen tras amortiguar el golpe al sufrir un impacto, de modo que el parachoques puede volver a su posición pero la próxima vez ya no tendrá esas cualidades de absorción de impactos.

Así, lo que podemos revisar a simple vista es:
  • Aspecto de no ser la defensa original
  • Que no esté bien fijado
  • Que esté mal fijado o descolgado
  • Que presente arañazos o rozaduras
  • Rastro de haber sido reparado o pintado
Verificaremos su estado mediante revisión ocular de los siguientes elementos clave:
  • Desgaste del neumático:
    • Revisar la profundidad del dibujo, que no llegue a los elementos de control que indican que el cambio está próximo y que pronto deberemos incurrir en ese gasto.
    • Si es irregular puede ser debido a una mala alineación de las ruedas.
  • Existencia de grietas en el neumático.
  • Daños en la junta con la llanta, que nos da una idea del trato recibido en maniobras de aparcamiento.
  • Presión de las ruedas, que puede ser causa también del desgaste irregular.
  • Fecha de fabricación del neumático: Comprobar las 4 últimas cifras de la numeración DOT del neumático, que nos indica la semana y el año en que fue fabricado. A partir de ahí, cada neumático tiene una vida útil que suele rondar los 5 años.
Revisión de los neumáticos de un coche usado
El vehículo puede presentar elementos que no figuren en la ficha técnica del vehículo. De ser así, puedes tener problemas a la hora de pasar la siguiente ITV.
Los cierres defectuosos de las puertas nos dan una idea de los impactos laterales que ha podido sufrir el vehículo. Si notas que las bisagras presentan soldaduras recientes o un cambio de tonalidad en su pintura, es que ese vehículo ha podido sufrir un accidente importante.
Cuando la bisagra presenta óxido y elementos de goma desgastados, puede ser señal de que no suele dormir en garaje, aunque este dato dependerá de la ubicación y de la climatología reinante en la zona de residencia del vehículo, pues no sufre la misma corrosión un vehículo cerca de la costa que en el interior, o en clima lluvioso que en uno seco.

Un cierre defectuoso de capó o maletero sería un signo de haber recibido algún impacto frontal o trasero de una entidad considerable, pues implicaría un desplazamiento del chasis, y sería recomendable un análisis a fondo de las defensas para constatar su estado.
También para descartar posibles golpes por alcance, nos debemos fijar en la existencia de faros que no sean uniformes respecto a su par, por parecer más nuevo que el otro, señal de que hayan sufrido algún golpe que haya obligado a su cambio.

Revisaremos también el correcto funcionamiento de las luminarias, para lo cual en condiciones normales, debemos solicitar la ayuda de otra persona.
En caso de que el vehículo tenga sensores de aparcamiento, revisar que todos funcionan correctamente, pitando en diferente grado según la proximidad de un objeto.
Mediante una inspección ocular podremos tener una idea de varios aspectos importantes:
  • Que la emisión de gases sea normal. En caso de que emita demasiado humo podría significar la existencia de un problema en la mezcla del combustible, lo que sólo se podría descartar revisándolo en un taller.
  • Que existan grietas en el tubo de escape, lo cual añadiría un sobrecoste, pues precisaría la sustitución del mismo.
Las partes principales a revisar son las siguientes:
  • Cinturones de seguridad: Revisar anclajes y posibles roturas en la cinta, pues su reparación es muy costosa.
  • Elevalunas: Subir y bajar para comprobar su correcto funcionamiento, tanto si son eléctricos como manuales.
  • Panel de mando, para comprobar que no se enciende ningún testigo y ver que no existe ningún fallo eléctrico en ninguno de los indicadores o sensores.
    Cuenta km de un coche usado
  • Pantallas: Revisar que muestra datos coherentes y que las imágenes se visualizan correctamente, como por ej. en caso de tener cámaras de ayuda al aparcamiento.
  • Calefacción: Sobre todo la opción de desempañamiento de cristales, ver si el flujo de aire es correcto.
  • Aire acondicionado: Ver si enfría o por el contrario debemos invertir en una carga a corto plazo.
Es fundamental revisar que la dirección funciona correctamente. Partimos de la base que a día de hoy raro sería que nos interesásemos por un coche sin dirección asistida, así que si nos encontramos uno de estos problemas, igual tenemos que replantearnos nuestra decisión:
  • Dirección dura, que puede ser signo de problemas en los muelles de los amortiguadores o que las ruedas estén mal alineadas, quizás por algún impacto recibido.
  • Que el coche se desvíe conduciendo en línea recta, que si la presión de los neumáticos es correcta, nos puede indicar que haya algún problema en la suspensión o que ese desvío sea fruto de algún impacto mal arreglado.
Hoy en día es relativamente sencillo manipular el kilometraje de un coche con alguno de los dispositivos que se venden por internet para calibrar los cuentakilómetros digitales averiados, y esto conlleva dos problemas:
  • Pagar más de lo que vale el coche usado
  • Aumenta la probabilidad de que necesite reparaciones importantes a corto plazo
Por ello es conveniente tener en cuenta otros indicadores para estimar la posibilidad de que el coche tenga más kilómetros de los que realmente indica el cuentakilómetros.
Un primer indicador obviamente es la documentación del vehículo, donde debe observar si coinciden los kilometrajes y que además la lectura del dato sea nítida, que no parezcan borrosos ni los números ni el fondo que rodea a esos números, en comparación con el resto del documento.

La libreta de la ITV también debe coincidir con el kilometraje indicado en el salpicadero.

Otro indicador es el análisis visual del puesto del conductor, aunque este no sea definitivo: Los pedales de acelerador, freno y embrague, en caso de tenerlo, deben de presentar un desgaste coherente con el kilometraje indicado.

Asimismo, un volante, palanca de cambios o asiento desgastados también pueden orientarnos acerca de la edad y el kilometraje del vehículo, pero también puede simplemente haber sido producto del cuidado o del uso que se le haya dado al mismo. Busque posibles registros de kilometraje en cartoncillos o documentos de revisión del vehículo que puedan encontrarse por la guantera y otros espacios del coche.

Cuando el velocímetro es de agujas, tampoco es difícil de manipular. Un indicador de que ha sido trucado se produce cuando en parado no marque 0 km/h, o que el cuentarrevoluciones no marque 0 revoluciones por minuto. Los números del kilometraje deben estar bien alineados y no moverse al dar un golpe en el salpicadero.
Kilometraje manipulado coche usado
Cuando el vehículo que intentan venderle tiene menos de 60.000 km, debería tener los neumáticos originales. Si no es así, sospeche.
No es fácil que una persona sin conocimientos de mecánica y sin la herramienta y maquinaria adecuada consiga revisar adecuadamente la estructura del vehículo, pero es la mejor de las comprobaciones para asegurarnos que el coche que queremos adquirir no ha sufrido un accidente grave.

Los elementos que hay que tener en consideración son los siguientes:
  • Puntos de soldadura: Tras un accidente, los puntos de soldadura de un coche presentan peores acabados que originariamente.
  • Uniones irregulares: Cuando las juntas no encajan, es otro signo de haber recibido un fuerte golpe.
  • Desgaste en las cabezas de tornillos: Signo inequívoco de que se han tenido que manipular por motivo de una reparación.
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